
Anoche fue otra noche más en la que me encuentro en el punto medio entre la ira y la tristeza, donde las situaciones me sobrepasan. Hoy pelié con mi papá.. y me siento más culpable que nunca. Todo por mi falta de tolerancia, por mi rencor. Siempre empeoro las cosas...soy tan estúpida. Es que todo el tiempo he tenido que encargarme de esto, cargando con los secretos. Aprendí a vivir ocultando cada sentimiento, aprendí a quedarme sola, a vivir sin apoyarme en nadie. Por eso no entiendes cuanto me cuesta confiar en ti. En todo este proceso de enfrentamiento están los gritos y saltan unas que otras historias de los errores que cada uno comete. Luego llega el silencio y no lo soporto! porque sé que llega el momento en que todo seguirá igual y que lo que trato de comunicar con mis gritos pasa al olvido. Esta discusión sólo sirvió para sentirme culpable. En esos momentos es cuando me invade la enorme necesidad de volver a mi soledad y ser castigada por lo que pasó. Me encierro en mi pieza y no soy capaz de soltar ninguna lágrima... me consumo por dentro una vez más. Los minutos pasan y la angustia crece, necesito encontrar la forma de respirar otra vez. Busco la tijera con buen filo que está sobre mi escritorio. Sé que la última vez (como cada vez) prometí no volver a buscarla de ese modo, pero no puedo luchar contra mi instinto este día. La acerco a mi piel y lentamente comienzo a sentir como pequeñas gotas de sangre emergen a través de ella. Siento ese placentero calor, por fin vuelve mi cuerpo, por fin puedo llorar y a travéz de este dolor soy capaz de darme cuenta de que sigo viva. Puedo volver a la tranquilidad, un acto que es una especie de engaño para creer que vuelvo a estar en paz conmigo misma. Improviso un parche para mis heridas. La última vez se me manchó la ropa con algo de sangre, sentí que mi secreto podía quedar al descubierto. Menos mal que nadie lo notó y como estúpida que soy me dio alegría el sentirme mi propio cómplice y sentir que existo como para que mi sangre pueda plasmarse en algo más concreto, como una prenda. Siempre escucho que no es algo sano, pero de verdad en qué punto no lo es?. Prefiero aprender a manejar estas situaciones, rasguños precisos. Es la forma que encontré para sentirme bien, porque aunque no me creas soy feliz, feliz al vivir, al sonreir, al bailar y al llorar, amo vivir, por eso necesito hacerme sentir viva de esta forma. Ahora que lo sabes no me odies, no tiene que ver con los que me rodean... por favor entiendeme, calla y guarda este secreto conmigo.
sólo inspiración de algo que leí